Hay proyectos que, incluso antes de empezar, ya transmiten algo especial. Este apartamento en el Valle de Arán es uno de ellos. Un piso de dos dormitorios en Baqueira, reformado íntegramente por el equipo de SUENH, estudio de interiorismo de Barcelona con el que colaboro desde hace varios de años. Un espacio pensado para desconectar, con esa sensación de refugio cálido que tan bien encaja con el entorno de montaña.
Mi trabajo en este proyecto fue el habitual en esta colaboración: modelado 3D completo en SketchUp, desarrollo de los planos técnicos y la memoria del proyecto ejecutivo en LayOut, además de la presentación visual para los clientes. Pero esta vez había una novedad importante. Era el primer proyecto en el que incorporábamos renders con IA para interiorismo como parte del proceso de presentación. Y el resultado superó las expectativas.

Un proceso de trabajo construido capa a capa
La base de todo es el modelo 3D con un alto nivel de detalle. Y cuando digo al detalle, lo digo en serio. El proceso empieza con las mediciones del estado actual del piso, tomadas a mano por el equipo de SUENH. A partir de ahí construyo el modelo 3D del espacio existente, y después el del proyecto reformado: mobiliario diseñado a medida, interiores de armario, cabinetería de cocina con sus herrajes, elementos decorativos que provienen de la tienda física del estudio o de sus partners. Hasta los tiradores de los muebles están modelados. No es una aproximación al proyecto, es el proyecto.
Sobre ese modelo se construye la presentación: una animación o visita guiada por las distintas estancias, y una memoria en PDF con perspectivas y planos. Es en esta fase donde hemos incorporado los renders con IA, generados directamente a partir del modelo de SketchUp.


El reto de los renders con IA para interiorismo: realismo sin perder fidelidad
Aquí está el quid de la cuestión. Hoy en día casi cualquier herramienta de IA puede generar imágenes bonitas. El problema es la falta de consistencia. Muchas se inventan cosas, mueven elementos, cambian proporciones o añaden detalles que no estaban en el proyecto. Y eso, en un proyecto de reforma, es inaceptable. A un arquitecto o interiorista no le sirve de nada una imagen hiperrealista que modifica o no se parece al diseño original.
El gran reto de los renders con IA para interiorismo es precisamente ese: conseguir imágenes de alta calidad que sean 100% consistentes con el modelo 3D. Que lo que se ve en el render sea exactamente lo que se ha diseñado. Sin licencias creativas que no se entiende de dónde han salido. Sin sorpresas.




El resultado en este proyecto fue muy satisfactorio. La cocina, con esa pared de listones de madera y la cabinetería en tono arena, y el dormitorio principal, con la cabecera en ratán y la madera cálida, quedaron representados con un nivel de realismo y una fidelidad al proyecto que el modelo de SketchUp por si solo no puede dar. Los clientes lo vieron, lo entendieron y tomaron decisiones con mucha más seguridad y rapidez que en proyectos anteriores.

Ese es el valor real de incorporar la IA al proceso: no solo imágenes más bonitas, sino presentaciones más claras que agilizan la toma de decisiones y reducen las dudas antes de empezar las obras.
Si colaboras con un estudio de interiorismo y quieres elevar el nivel de tus presentaciones, hablemos. Me gustan los proyectos bien pensados, y me encanta encontrar la mejor forma de contarlos visualmente.
